miércoles, 28 de marzo de 2012

Difícil Decisión.

A estas alturas, los alumnos de 4 de la E.S.O , de todos los institutos, que se dispongan a estudiar Bachiller, están sometidos a una fuerte presión. Presión causada por tener que tomar un camino, una difícil decisión. Aquellos que quieran seguir estudiando por el Bachiller, se plantearán un ¿Ciencias o Letras? Pero no se queda ahí: ¿Ciencias de la salud o ciencias y tecnología?, ¿Humanidades o Ciencias Sociales?. 

Y yo me pregunto a mi misma ¿Pero para qué tenemos que elegir ahora? ¡No tenemos claro ni qué carrera vamos a hacer! Lo peor de dicha elección, es no poder dar la vuelta. No poder volver a atrás. Si elegiste la opción incorrecta, tienes que soportar las consecuencias. Y lo fastidiado es que tienes que elegir en un tiempo limitado. Para más inri, no sabes a qué instituto ir, que si uno es difícil, que si todos mis amigos están allí, pero ¿me cogerán?. Todo son dudas, y más dudas. 

Pues bien, una vez Paulo Coelho dijo “Un hombre tiene que escoger. En esto reside su fuerza: en el poder de sus decisiones; y Sofócles añadió en su época “Las decisiones rápidas son decisiones inseguras.” Y con estas frases, dejo que reflexionéis sobre vuestra futura elección.

lunes, 12 de marzo de 2012

Tiempo de exámenes.

Todos somos conscientes, de que como cada trimestre, nos llegan los exámenes de evaluación. Y junto con los exámenes, nos llega el estrés, el agobio, la ansiedad, el "no me va a dar tiempo", un "no lo aprenderé nunca" y mismo un "esto es demasiado difícil". También hay madres que influyen, bien incordiándote para que empieces cuanto antes a estudiar, lo cual pone más nervioso a uno, o bien pregúntandote "¿qué tal lo llevas?, "¿ te lo sabes todo?", "más te vale aprobar". En muchos casos, se deja el estudiar para el último día, pegando un atracón que debería estar prohibido y en muchos casos lleva a la desesperación y al miedo por no saber si se será capaz de estudiarlo todo. También están los típicos nervios la hora antes del examen de "no me sé nada", " me he quedado en blanco", "voy a suspender" y no nos olvidemos de los "no sé qué tal me habrá salido", "creo que voy a sacar mala nota" y "me muero como suspenda". También hay casos totalmente contrarios a este último, que sería el de aquel que prepara todo una semana antes del examen, aquel que dice " me ha salido genial", "voy a saca muy buena nota". Y un caso intermedio, que consiste en prepararlo dos días antes y decir " me lo voy a tomar todo con calma", "no hace falta estresarse", "¿para qué agobiarme?", " me ha salido normal", "posiblemente apruebe". Hay casos de todo tipo y sentimientos muy diferentes en cada situación.